CERREMOS LAS PANTALLAS Y PRENDAMOS LOS OJOS

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CERREMOS LAS PANTALLAS Y PRENDAMOS LOS OJOS

¿Has oído hablar alguna vez del “síndrome de la PC”? Es un trastorno que afecta a las personas que pasan muchas horas al día frente a la computadora, ya sea trabajando, estudiando, jugando o haciendo cualquier otra actividad.

Muchos son los médicos que advierten sobre este problema, inclusive se ha comprobado que mantener esta postura por cinco años consecutivos trae consecuencias muy graves para nuestra salud

El famoso síndrome de la PC, lo padecen, aquellas personas que no se despegan de la compu y están en la misma postura de lunes a viernes de 9 a 18hs, once meses al año. Terminan sufriendo patologías crónicas que no siempre se curan tan fácilmente. Dicho síndrome es el conjunto de síntomas, molestias o dolores que caracterizan a una persona que trabaja o estudia frente al PC de manera prolongada.

Entre los síntomas más habituales encontramos: dolor de espalda, resequedad ocular, tendinitis de palma o muñeca, problemas de visión, contracturas, obesidad, retención de líquidos y dolor de cuello. Está comprobado que los oficinistas son los más proclives a sufrir estos problemas y sus lesiones pueden causar trastornos severos.

Pasar más de seis horas diarias frente a la PC no es bueno para la salud. Sin embargo, cada vez en más empleos esto es lo frecuente y los empleados no solo están con la pantalla en frente, sino que en escritorios incómodos, sin poder mover las piernas, estirarse, o realizar cualquier mínimo de movimiento.

Se aconseja que si pasas muchas horas delante de la PC, es importante que no te olvides de levantarte cada 20 minutos, así como de realizar ejercicios para descansar la vista.

Otro de los grandes temas que preocupan son los niños y adolescentes frente a la pantalla. La gran cantidad de horas diarias que los niños pasan frente a la televisión, tablets, computadoras, smartphones, videoconsolas y cuanta tecnología encuentran al alcance de su mano, genera mucha preocupación debido a los múltiples daños que pueden ocasionar en su salud física, psíquica e, incluso, en sus relaciones sociales.

La sobreexposición se asocia a incrementos en los problemas de atención, que se hace más evidente cuanto más prolongado es el uso de los aparatos. En niños con antecedentes de epilepsia o fotosensibles se pueden producir crisis convulsivas, debido a los destellos y cambios en la intensidad de los colores de las pantallas.

Muchas horas frente a una pantalla puede generar dolores de cabeza frecuentes, principalmente cuando los niños no tienen corregidos defectos en la agudeza visual. Otro aspecto de consideración es el que tiene que ver con problemas derivados del contenido del videojuego, cuando son agresivos o tienen connotaciones de tipo sexista o racista.

Se recomienda que los niños menores de diez años deben integrarse entre sus pares, jugar entre ellos, utilizar el lenguaje correcto. Todo esto se altera si su forma de vincularse es a través de una computadora o de redes sociales y esto tiene implicancias tanto a nivel intelectual, como en su desarrollo a nivel emocional. El chico se aísla, reduce su expresión, altera su lenguaje, incluso descuida su aspecto físico, ya que nadie lo ve frente a una máquina, explicó a un portal de noticias la Dra. Stella Estelles -Jefa de Neurofisiología del Instituto de Neurociencias Buenos Aires (INEBA).

La especialista coincidió en que el máximo permitido diario sea de dos horas, las que recomendó que sean fragmentadas, y se refirió a los trastornos en el sueño que se observan en estos chicos que padecen alteraciones en el ciclo circadiano, insomnio e hipersomnia, entre otras. 

Stella Estelles, recomendó que los adultos estén atentos a la buena postura de los niños frente a las pantallas, ya que cualquier cambio en estos hábitos ayudará a identificar si surgen problemas visuales. También tener en cuenta a la hora del estudio, hay que proveerles un espacio de estudio con iluminación óptima, porque la poca luz fomenta que la visión se fuerce, favoreciendo el desarrollo de diferentes afecciones. Se recomienda ubicar las lámparas estratégicamente para que iluminen los objetos en los cuáles enfocan la vista y no de frente a los ojos. También se sugiere utilizar lámparas blancas o de colores cálidos y evitar el uso de focos transparentes.

Cerremos las pantallas y prendamos los ojos.